01/03/2012

Cómo entrenar y vivir sin morir en el intento

Cómo entrenar y vivir sin morir en el intento

Si a los 14 años, mi yo regresado del futuro, me hubiera dicho que sería capaz de correr distancias de 100 km tipo Tilenus Extreme ó la C.C.C del UTMB …le hubiera contestado : “ !! Pero tú que te has fumao ¡¡ “.

Por aquellos entonces, competía a nivel regional en relevos, 200 m obstaculos y carreras de medio fondo en las que coseché alguna que otra medallita y estampitas varias que luego quedaban en las vitrinas del club para regocijo del “presi”. La rutina era diaria: Un pequeño calentamiento de articulaciones, unos ejercicios de técnica de carrera y luego un rosario de series, 2x1000, 4x500, 2x200, 2x100 a fondo… que si fartlek, que si Oberon, multisaltos…bla, bla,bla…. Me cawen las muelas del coach ¡¡.

Después de unos años a 180 pulsaciones, había perdido las ganas de correr por lo que decidí tirarme al monte, mi segundo hogar y primer amor, para llevar mi propio ritmo y recuperar el hambre de correr. –“Mamá ¡! , voy a salir a entrenar un rato ¡!.... y mi madre resignada decía: - ¿ vas a venir a dormir ?. El caso es que metía en la mochila  (una de esas de armazón de hierros) ropa, comida y…el saco de dormir por si me pillaba la noche entrenando…je je. Bajo las estrellas no me acordaba ni de series, ni del “presi” del club y ni de sus trofeos. Aquello iba de correr por la montaña, de subir y bajar sin descanso refrescándome en cada arroyo y llegar a casa con al alma llena de fotos sin poder dejar de pensar en aquellas montañas. Una tirada larga en toda regla .

Años después y ya sirviendo a la Patria, me destinaron a “Los Cogorros”. ¡! Mandeeee ¡! Donde está eso ¡! Pues es una residencia militar a los pies de la Bola del Mundo en la Sierra Madrileña a 1884 m de altura y rodeada de pinos donde los peces gordos del estamento militar van a disfrutar del esquí y la montaña. Vamos, el paraíso. Y encima una nevada de 3 metros nos dejó incomunicados durante 10 días…que pena je, je. ¿ Donde se firma para vivir aquí ? . Así que raquetas en ristre, bajaba la basura en la mochila y subía con el morral a reventar de provisiones para los 5 compis del cuartel. Las guardias eran lo mejor: esquí nocturno entre los pinos por las pistas de Navacerrada, venga para arriba y para abajo una y otra vez… nada de mochilita Salomón y zapas mega-ligeras. Unos entrenos de fuerza en toda regla que complementaba con rodajes a Cercedilla por las sendas de la actual MAM, Siete Picos, los Leones…


¿De dónde sacamos tiempo ?

En los últimos años hemos vivido un aumento exponencial de aficionados y competiciones por montaña. Gracias a carreras como el Alto Sil, que desde su primera edición ha sentado cátedra, este deporte vive una nueva juventud que da alas a viejos zorros como yo y capta corredores de otras disciplinas como el asfalto. El concepto de mi entrenamiento sigue siendo el mismo: DISFRUTAR, pero han cambiado algunas cosillas: 7:00 AM, salto de la cama y tras una ducha rápida y un desayuno completo y pronto empiezan las llamadas: que si esta pieza no me vale, que cuando llega lo mío, que si mándame esto urgente, ring, ring, …tienes un e-mail…vamos el trajín diario del curro. Entre cliente y llamada, un sándwich de pollo con una frutita y algo de beber ó unos cereales con fruta (según el día) y sobre las 13.30 llega la hora de entrenar. Viajando por la provincia siempre tengo un parque, una cuesta, zonas de montaña y a veces la playa así que mientras los demás comen yo dedico un par de horitas a disfrutar. Sin un plan y según mis sensaciones. Que hay que subir, pues con relax, si es una bajada…a gozar y si me apetece rodar…pues un rato despacio, otro rápido ó si el paisaje lo merece me siento en una piedra a comer mi pasta del tapper que preparé la noche antes.  Por la tarde, otra vez a la guerra del curro y a partir de las 7 … supermercado, baños y cenas de niños y mayores, un cuento y para el sobre.  Seguro que muchos sabéis de qué hablo.


Seamos técnicos.

 La aportación de un entrenador es básica  para lo que quieren resultados de podio ó simplemente mejorar y no lesionarse pero he visto gente con entrenador estrenar calcetines en una maratón ó probar algún potingue “energético” el día de la carrera con consecuencias fatales. Recuerdo un listo con el culo escocido por unos pantalones Adidas-megachachis sin usar, en los 10km de León o aquel de la primera Alto Sil, con ampollas como globos a causa de sus S-Lab recién salidas del escaparate . Por mi experiencia, el estado de forma llega con el esfuerzo, la paciencia y el sentido común. Combinar varios deportes ayuda a entrenar de manera más completa y menos rutinaria. Probar el material me da seguridad y confianza y me permite disfrutar del recorrido sin preocuparme de que si la camiseta me roza los pezones o si la glucosa me ha dado cagalera durante la carrera (ahora vas y cagas en el monte…) Lo de las dietas es la re-hostia, pero 5 comiditas de buena dieta mediterránea hacen maravillas y si tomamos algún complemento para las salidas largas, mejor. El pote asturiano a mi me sienta como Dios tras una soba en Pajares, aunque no lo pondría en un avituallamiento… 


Personalmente (y para terminar) cuando tengo claro mi calendario deportivo, entreno a ojo dependiendo de las distancias a recorrer y los desniveles a superar. Si son carreras largas, pues rodajes largos y si hay que acumular metros, pues a subir montañas. Pero básicamente se trata de seguir la técnica del Abecedario: Beber, Comer, Descansar, Estirar y de vez en cuando, Fisio. El caso es disfrutar de las carreras, de su espíritu y de los amigos que comparten tu esta locura. Así que ánimo! Inscríbete en tu próximo reto y piensa que si le pones pasión estarás de sobra entrenado.

 

David Leon-Trail 2012.

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