16/08/2014

Silencio, se rueda... por Oriol Barrera

 Silencio, se rueda... por Oriol Barrera

CR√ďNICA VI RESISTENCIA REINO ASTUR

       Silencio, se rueda... por Oriol Barrera

 

La alfombra roja que nos recib√≠a en la meta de Nembra era, al contrario que en Hollywood que supone el inicio, el final a una fiesta por todo lo alto de una aut√©ntica, maravillosa e inigualable  carrera por monta√Īa en tierras asturianas. Las  verdaderas estrellas de esta pel√≠cula eran todos los valientes y aguerridos  que  hab√≠an, no solo cruzado la meta, si no tambi√©n aquellos que se hab√≠an quedado en el camino pero que hab√≠an ayudado a su producci√≥n. Aqu√≠ no hab√≠a celebrities con etiquetas, ni esm√≥quines, ni vestidos voluptuosos. Aqu√≠ hab√≠a gladiadores, espartanos,  rebeldes  escoceses  que hab√≠an luchado cada uno por su destino.

 



La promoci√≥n y el tr√°iler de la pel√≠cula ya estaban realizados y visionados a lo largo de las cinco ediciones previas de esta gran producci√≥n. El casting estaba hecho y el reparto, con un cupo de 150 guerreros, estaba cubierto. Todos los preparativos hab√≠an finalizado, la atm√≥sfera y el decorado eran perfectos y todo el mundo estaba en su sitio. Esperaba un largometraje de 42 km y 6.300 mts de desnivel acumulado por las monta√Īas y valles del Concejo de Aller con el aliciente de ser la 3¬™ prueba de la Copa de Asturias de Carreras por Monta√Īa. La totalidad de los actores, principales y secundarios, maquillados y maqueados para la ocasi√≥n. Todos los extras, expectantes y ansiosos por el comienzo de la sesi√≥n, rodeaban el escenario de partida en Nembra. Esta vez es el color rosa el que engalana el tumulto de corredores. ‚ÄúEl rosa est√° de moda‚ÄĚ comenta el director. Son los integrantes locales del Grupo de Monta√Īa Reino Astur de Nembra que no quieren perderse ser protagonistas de lujo en su propia casa.

El d√≠a antes del comienzo del rodaje, y mientras estudiaba el gui√≥n de la pel√≠cula en una chigre de Asturies, prob√© su manzana y me enganch√≥ su veneno, como dice Melendi, y unas buenas sidrinas cayeron para ir endulzando e hidratando el engranaje del motor. Hab√≠a que poner a prueba el dicho asturiano ‚Äúcon fabes y sidrina nun fai falta gasolina‚ÄĚ. Los culines de sidrina cayeron pero las fabes como que mejor era dejarlas para el ep√≠logo de la pel√≠cula no fuera a ser que estrope√°ramos el estreno la noche anterior. El gui√≥n de esta pel√≠cula estaba escrito. Solo faltaba rodarla, montarla, a√Īadirle los cr√©ditos y visionarla.

Rub√©n Sol√≠s, el ‚ÄúDemoni√≥n de Nembra‚ÄĚ, el director que supervisa toda la filmaci√≥n, y en este caso tambi√©n productor puesto que se encarga de los aspectos organizativos y t√©cnicos, estaba con la claqueta preparada a las 7:45 h del d√≠a 19 de julio. No hac√≠a falta director de fotograf√≠a, ni director art√≠stico, ni de dise√Īo de producci√≥n, ni t√©cnico de efectos especiales. El escenario, los montes y majadas de Aller, y la iluminaci√≥n eran espl√©ndidos de por s√≠, maravilloso, natural, una gama de verdes que costaba llegar a contar y discernir. Asturias verde de monte y negra de minerales, como dice la canci√≥n, incre√≠ble ese colorido en un mes de julio. Asturias es diferente, est√° claro. El encargado de sonido hac√≠a su trabajo a la perfecci√≥n amenizando las bambalinas con buena banda sonora  antes del comienzo del rodaje.

En el reparto, los actores principales de la pel√≠cula y que ya tienen alguna estatuilla que otra en sus vitrinas (aunque todos ten√≠amos nuestra parte de protagonismo, aunque fuera como secundarios) ya estaban en primera l√≠nea. El c√°ntabro Fran Pi√Īera, los Asturianus Obaya¬īs Brothers (Santi y Samuel), el madrile√Īo Eliseo Bodel√≥n, el guaje de Grao Carlos S√°nchez (va para fen√≥meno este chaval),‚Ķ ¬°Vaya plantel!

 Se notan los nervios. Todo estaba listo: ‚Äú¬°Silencio!, ¬°C√°mara!, ¬°Acci√≥n!‚ÄĚ.

Se da por iniciado el rodaje y la primera secuencia se desarrolla por las calles de Nembra, como en c√°mara lenta, con tranquilidad, demasiada dir√≠a yo, como sabiendo todo lo que nos esperaba, hab√≠a que ponerse c√≥modos ya que √©sta iba a ser una pel√≠cula ‚Äúde las largas‚ÄĚ. En cabeza, saliendo en los planos cortos,  los primeros espadas toman el mando y comenzamos a subir el Picu Moros, primera tachuela del d√≠a. Yo me siento c√≥modo, el ritmo me viene bien, solo he corrido tanta distancia una vez y por esto, y por no conocer el recorrido, no quiero cebarme con nadie, pero la subida la realizo en cola de la grupeta de cabeza. Ser√≠amos unos diez en la avanzadilla. No hace mucho calor, el sol se deja ver entre las nubes de vez en cuando, pero la humedad es enorme. Tengo ya los brazos, la camiseta y el pantal√≥n empapados y acabamos de comenzar. La lucha iba a ser larga y adem√°s, dura. Mis temidos calambres empiezan a rondarme por la cabeza con tanta sudoraci√≥n. A favor, que durante el largo tiempo de filmaci√≥n hab√≠a nada menos que ocho coffee breaks, ‚Äúesta gente es de buen llantar‚ÄĚ como dice el Demoni√≥n, y se pod√≠a reponer l√≠quidos con bastante frecuencia, una autentica maravilla por parte de la organizaci√≥n el esfuerzo y dedicaci√≥n para tenernos bien suministrados.

La cruz en todo lo alto nos indica que hemos coronado Picu Moros y nos lanzamos ladera abajo por un sendero r√°pido y en ocasiones t√©cnico. Se empieza a animar la acci√≥n y antes de terminar el descenso y cruzar el Rio Aller decido seguir con mi ritmo y me descuelgo del grupo de cabeza justo antes del primer avituallamiento en Huertomuro. Comienza aqu√≠ un tramo precioso por un sendero dentro de un bosque de hayas en el cual se encuentra un peque√Īo repecho (400 mts de longitud donde se suben 150 mts de desnivel) que hay que salvar hasta llegar de nuevo cerca de la salida, a Ruea, km 9 de carrera donde el ambiente era espectacular, la m√ļsica a todo trapo y los extras presentes aplaudiendo. El director tambi√©n estaba all√≠ de nuevo para supervisar que todos los actores est√°bamos bien, nos alienta a beber y comer y nos explicaba cu√°l era nuestra pr√≥xima escena, una ascensi√≥n de unos 2 Km por un camino precioso bordeado por √°rboles hasta la Vega de la Guarda. Mi extra favorito y que se merece uno de los galardones del reparto, mi mujer Estrella, me est√° esperando para darme √°nimos un poco m√°s arriba de la majada.

Continuamos la secuencia con la subida desde la vega hacia el Quendanu cuya cima est√° en el km 15 de carrera. Me encuentro bien, con fuerzas, voy regulando y veo de lejos ya a uno de los integrantes del plantel de cabeza que se ha ido descolgando. En pocos metros me uno a √©l y continuamos ascensi√≥n juntos y charlando un poquito. Al fondo se comienza a observar lo que se nos viene encima, la escena es grandiosa, es el Picu Pedro Garc√≠a. Un manto espectacular de helechos sobre la ladera de la monta√Īa en el cual han abierto un peque√Īo sendero los t√©cnicos de peluquer√≠a para que podamos ascender (que trabajo m√°s fant√°stico, hay felicitar a los encargados del desbroce y marcaje de la carrera). La pendiente es brutal, imposible correr y con dificultad incluso para andar en algunos tramos. Se nos une un tercer integrante por detr√°s y seguimos ascendiendo en fila de a uno hasta que, entre el murmullo del viento, se comienza a o√≠r las notas de una gaita que cortan el aire que ya comenzaba a ser fr√≠o en esas altitudes. En la cima, el gaiteiru, otro atrezzo  de lujo para amenizar y decorar el escenario. Claro que s√≠, ¬°dij√©telo ya, Asturies ye diferente!

Coronamos y comienza una de las partes m√°s espectaculares del recorrido, que majadas, que valles, que praderas, una secuencia panor√°mica impresionante de ver y vivir, imposible de describir con palabras. Voy disfrutando de la esencia de la monta√Īa, el escenario es abrumador, tanto, que hasta mis dos compa√Īeros de viaje se me van unos metros, cosa que aprovecho para evacuar parte del peso que llevo en la vejiga... Parece que el lastre que he soltado se nota, vuelvo a enlazar con el d√ļo y sin quererlo, tras el avituallamiento de la Veguechina, donde empieza la subida a la cota m√°s alta de la carrera, me pongo delante marcando mi ritmo y veo que se van quedando poco a poco.

Siguiente sorpresa que me deparaba el rodaje, parec√≠a una pel√≠cula de suspense. Al fondo atisbo un bulto rojo en movimiento. No ten√≠a duda ninguna, malla roja, camiseta roja, tubular rosa (el rosa est√° de moda), figura espigada‚Ķ era Santi. De nuevo sin quererlo y, puesto que sigo f√≠sicamente bien, sigo con mi ritmo y a unos 200 mts de la cima de Curriechos le alcanzo. Hablamos unos segundos sobre las maravillas del paisaje y le recuerdo el mensaje de twitter del d√≠a anterior en el que me dec√≠a, sin conocerme, ‚Äúlo importante es disfrutar de la carrera y llegar sanos y salvos a les fabes‚ÄĚ, y que raz√≥n tiene. Sonr√≠e, pero no tiene buena cara, ha pasado una noche de perros y no va fino. De nuevo melod√≠a de gaita cerca de la cima, pero ¬°qu√© bonito era todo!

Llegamos juntos al v√©rtice de Curriechos y nos lanzamos ladera abajo campo a trav√©s entre las vaques casinas (vaca asturiana de monta√Īa, se nota que soy veterinario) que quer√≠an tener su cameo en la producci√≥n. Me voy dejando caer sin apretar mucho pero Santi se va quedando. Definitivamente no est√° bien, no es su d√≠a pero a√ļn as√≠ va a seguir hasta la meta. No necesita dobles que le sustituyan en las escenas dif√≠ciles y complicadas, es un tit√°n asturianu, un Don Pelayo en toda regla que va a resistir y va a llegar hasta el final aunque no pueda luchar por la victoria. ¬°Santiago y cierra, Espa√Īa! ¬°Bravo por √©l!

El descenso desde Curriechos hasta el avituallamiento de Escrita necesitar√≠a un cortometraje aparte. Son 10 km y pr√°cticamente una hora de continua bajada donde se pierden 1.300 mts de desnivel y, aunque las fuerzas ya escasean, es una autentica maravilla. Hasta para m√≠, que lo suelo pasar mal es estos descensos tan pronunciados y largos, fue una delicia de contrastes. Se comienza campo a trav√©s por la ladera de la monta√Īa, contin√ļas por un sendero de monta√Īa bastante marcado, un peque√Īo tramo de camino forestal con avituallamiento incluido, tramos entre bosques donde se pasan troncos por encima y por debajo y para finalizar la funci√≥n, un camino lleno de piedras y lajas por donde baja un riachuelo y tramos con aut√©nticos barrizales donde literalmente se hund√≠an las zapatillas hasta por encima del tobillo. Vamos, de todo un poco, como en botica.

Pero todo no pod√≠a ser bonito en esta producci√≥n, al menos para m√≠. Aunque el rosa est√° de moda, todo no pod√≠a ser de ese color, las pel√≠culas tan romanticonas no tienen emoci√≥n y ten√≠a que aparecer el malo de la pel√≠cula, es mi caso los calambres. Miro el reloj, km 25, casi nada lo que queda de rodaje para empezar a acalambrarme, esto pod√≠a convertirse en una aut√©ntica pel√≠cula de terror. Bajo el ritmo e intento seguir pero el gemelo derecho dice basta, se agarrota totalmente. Tengo que parar, estirar y darle esos toquecitos m√°gicos que le suelo dar en estos casos, toquecitos por decirlo de alg√ļn modo suave ya que despu√©s me van a dejar doloridos los gemelos 4 √≥ 5 d√≠as... pero parece que ha funcionado. Contin√ļo el descenso, despacito al principio para no forzar mucho las piernas e ir probando a ver si est√° todo en su sitio, pero vuelvo a coger el ritmo. El malo de la pel√≠cula no ha sido tan malo realmente, se ha convertido en espectador de excepci√≥n de la trama.

Llego a la carretera, fin del corto ‚Äúla bajada de los contrastes‚ÄĚ, nueva parada y fonda y toca subir, sin descanso ninguno, al Alto Chago, as√≠, ¬°sin vaselina! Veo mi coche aparcado en un arc√©n, mi extra me est√° esperando de nuevo en alg√ļn punto de la √ļltima subida y eso me provoca una sonrisa y me da ese plus de fuerza que necesito para poder coronar Chago. El miedo a la transici√≥n entre casi una hora bajando y de repente tener que subir pr√°cticamente 500 mts de desnivel en 3 km de repente desaparece. Comienzo el ascenso y me siento c√≥modo (dentro del cansancio de llevar ya 32 km en las piernas y casi 5.000 mts acumulados de desnivel). Es m√°s, tramos que a estas alturas de carrera deber√≠a de subir caminando, soy capaz de subirlos corriendo, pasitos cortos pero corriendo, como si el guionista me conociera y hubiera hecho el gui√≥n a mi medida ese d√≠a.

Unos majos lugare√Īos me avisan y hago una parada en una fuente del camino a echar un trago de agua fresca, gracias. Aqu√≠ va a llegar la en√©sima sorpresa que me deparaba el d√≠a cuando, unos metros por delante, observo a otro de los actores principales con una camiseta verde, es Eliseo. Yo contin√ļo subiendo a mi ritmo, sin apretar, a√ļn queda mucha tela que cortar, pero observo que el sube caminando en todo momento y con el paso de los minutos voy recortando distancia hasta que llego a su altura. Hablamos brevemente unos segundos y se aparta hacia un lateral del estrecho sendero por el que transitaba la subida para dejarme paso. A√ļn queda lo m√°s duro de la ascensi√≥n, el √ļltimo tramo hasta las antenas repetidoras trochando por una ladera con  gran desnivel. Miro hacia arriba, no cabe ya duda, el rosa est√° de moda, s√≠, pero esta vez era el color de la camiseta de Estrellita que empieza a jalearme desde la lejan√≠a. Llego a su altura, me pregunta que tal voy, le contesto que bien, me da un gel y un poco de isot√≥nico y contin√ļo. Ya no queda nada para coronar.

Guardaba el argumento del filme para mi otra sorpresa m√°s en esta √ļltima parte. Comienzo el descenso pensando que, aunque a√ļn quedan 5 km hasta la meta, el desenlace ya est√° escrito, que el asesino, como siempre, es el mayordomo y que ya est√° todo el pescado vendido. Craso error el m√≠o dar por concluida la pel√≠cula y no quedarme a los cr√©ditos. A√ļn quedaba el ep√≠logo ¬°¬°¬°y me lo quer√≠a perder!!! Seg√ļn voy descendiendo, ya bajo una t√≠mida lluvia que se escapaba, el orbayu asturianu, al fondo del sendero, desde el cual se observa Nembra ya, aparece otra sombra, esta vez con camiseta negra. Ahora s√≠ que aprieto, ya hay que darlo todo y que salga el sol por donde quiera, si las fuerzas me acompa√Īan a√ļn hay tiempo y distancia para recortar. A este actor no le reconozco hasta que llego a su altura, es Samu Obaya, otro tit√°n asturianu que como dec√≠an en la escuela, progresa adecuadamente en esto de las carreras por monta√Īa.

 

En aproximadamente un quil√≥metro me pongo a su estela. Comentamos como vamos. El dice que fundido, que ha ido regulando pensando que nadie le coger√≠a ya por detr√°s. Yo le digo que acalambrado, ahora s√≠ que ya no ten√≠a remedio m√°gico, pero quedaba poquito. Comienza a apretar el ritmo, ha ido regulando los √ļltimos quil√≥metros y se nota que tiene esa chispa a√ļn para meterle medio giro m√°s a la tuerca. Voy haciendo la goma, me descuelgo en los tramos de bajada con m√°s pendiente, donde incluso tengo que pararme a estirar los gemelos, y me acerco en los peque√Īos tramos de ascensi√≥n. Como compa√Īeros que somos, m√°s que contrincantes, en este mundo de la monta√Īa me advierte que a√ļn queda un repecho fuerte al entrar en Nembra justo antes de la bajada de meta, es la subida al cementerio. El dep√≥sito a√ļn no ha entrado en la reserva y el motor a√ļn no ha pasado la zona roja de revoluciones, pero los neum√°ticos van en las lonas, las piernas han dicho basta. Los √ļltimos metros de entrada en Nembra me dejo llevar mientras Samuel se aleja. Se gira, le doy el ok para que se relaje y sigue s√≥lo.

 

Solo quedaba la gloriosa entrada en meta para poner un ep√≠logo impresionante al filme, √ļltimos 100 metros de descenso por una ladera con las banderas de las Comunidades Aut√≥nomas de todos los corredores y con el director narrando la escena final. Me recibe la alfombra roja, la de los ganadores, que los somos todos y cada uno que hemos comenzado el rodaje. Cruzo la l√≠nea de meta con el Demoni√≥n presente en primera persona y nos estrechamos la mano como diciendo, hemos hecho un pelicul√≥n en toda regla. Para mi hab√≠a terminado el rodaje. El metraje final en mi caso 4 h y 46 min, contento.

 

El desenlace tuvo algo de po√©tico, algo de c√≠rculo que se cierra. Concluy√≥ primero el rodaje el actor veterano ya consagrado, Fran Pi√Īera, pero que con los a√Īos sigue bordando los papeles que interpreta, cada vez con m√°s clase y soltura, y le acompa√Īo el actor revelaci√≥n, Carlos S√°nchez, ese secundario de lujo que se deja el alma y la piel en cada escena y que va dando pasos para que su estrella luzca en un futuro en el paseo de la fama. Con esa precocidad insultante con la que el ilusionante nuevo actor se present√≥ en la pel√≠cula, le queda cuerda para rato y juntos pueden convivir en futuros rodajes porque, a pesar de que su papel sea menos proclive al lucimiento, la producci√≥n se cae sin √©l.

 

El montante que tenían en la meta, pues brutal, con la gente animando, buen avituallamiento, esas piscinas de agua fría que las piernas agradecen después de tan arduo esfuerzo y ese equipo de fisioterapeutas que hacen que les pates se relajen dentro de las posibilidades naturales de la situación. Todo inmejorable, fantástico, de verdad que muchas gracias a toda la organización cuya cabeza visible es Rubén.

 

La post- producci√≥n, pues una comida de las buenas, comida de gala, pero de las galas que nos gustan a los monta√Īeros, fabes con almejas y carnaza al cabrales. Todo aderezado en nuestro caso con la grata compa√Ī√≠a de Fran Pi√Īera y su mujer.

En resumen, estreno de la sexta parte de la saga Resistencia Reino Astur con gran √©xito de p√ļblico y de la cr√≠tica que realmente sabe de esto, no esa cr√≠tica que solo entiende de superproducciones con m√°s promoci√≥n que argumento, pastiches por los que asoman actores guapetones, lustrosos y de pelo engominado que cobran cheques llenos de ceros por interpretar un gui√≥n chusco que acaba justificando su mediocridad en base a lo que decide el se√Īor de la claqueta. Seg√ļn comenta el director, en esta sexta entrega han dado con el recorrido definitivo, recuperando los antiguos caminos que usaban los ganaderos y, personalmente, ya que nunca hab√≠a corrido esta carrera, me parece extraordinario, espectacular, bonito, de los que como se dice, hacen afici√≥n. √öltimamente se me est√° cargando mucho la agenda de sitios a los que deseo volver a pisar y patear en pr√≥ximas ediciones. Eso es bueno, quiere decir que he disfrutado.



 

Créditos

 

-A la direcci√≥n y producci√≥n de todo el cotarro Rub√©n Sol√≠s, ‚ÄúEl Demoni√≥n‚ÄĚ, organizador, animador, speaker y alma de la Resistencia Reino Astur de Nembra. Desde hoy, por lo que a m√≠ respecta, un amigo.

-Ayudantes de dirección y producción el GM Reino Astur, la Asociación de Vecinos de Nembra y todos los habitantes del pueblo que se han volcado completamente con el evento.

-Actores extras sin los cuales ninguna producción es posible, voluntarios, Protección Civil, -Guardia Civil, fisioterapeutas, catering,…

-Colaboradores.

-Y  todo el plantel de actores.

Nueva muestra de genialidad de este director de actores, nueva muestra de cine de autor. Es tan abrumadora la sensaci√≥n que le queda a uno cuando se queda pegado a la butaca mientras desfilan por la pantalla los t√≠tulos de cr√©dito de lo que acaba de ver que impresiona. Pese a ello, les recomiendo que hagan acopio de palomitas y se sienten c√≥modamente para el siguiente estreno que se producir√°  el pr√≥ximo a√Īo y que seguro no defraudar√°‚ĶEl montaje final versi√≥n del director era de Oscar a mejor pel√≠cula, a mejor director y a mejor productor. Se hab√≠a rodado una de las pel√≠culas m√°s bonitas del mundo.



 

 

Texto: Oriol Barrera, redactor Trbsports / imágenes: Marta Díez (portada), Anselmo Bernal, Miguel Rodríguez y Estrella Sánchez (texto)

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